Revelación: Mi Departamento

Hace ya 5 meses que estoy viviendo sola.

Parece increíble cómo vuela el tiempo, y la cantidad de cosas que pasaron desde Enero que comencé esta nueva etapa en mi vida. A veces me río de lo rápidas o lentas que se fueron dando las cosas. El año pasado recuerdo muy pocos sucesos significativos, pero en lo que va de este 2019 tengo varias milestones que ya fueron dándole una forma diferente a mi personalidad y estilo de vida: empecé el año en pareja, arranqué a los pocos días del mes terapia y clases de body pump en el gimnasio. Pasé por muchos altibajos laborales, y finalmente, el mes de Marzo culminó con el suceso más fuerte de todos: la persona por la que había estado apostando me descartó en medio de todos estos cambios.

Aún no se de dónde saco fuerzas para lidiar con todos estos cambios y mantenerme entera. O quizá sí lo se: soy valiente, soy resiliente. Creo en mi capacidad para afrontar cambios y sé que estos me transforman para mejor; me hacen evolucionar y cada día convertirme en una mejor persona de lo que fui el día anterior – y, por consiguiente, una mejor amiga, hija, nieta, amante, compañera.

Y si bien los cambios ME ATERRAN, sigo apostando, sigo animándome a accionar “a pesar de”. Porque de la inmovilidad nada sucede, nada cambia, nada muta. Miren hasta qué punto apuesto por el cambio que hasta prefiero sentir dolor y sufrir antes que no sentir nada y que la vida siga un curso lineal, sin altos ni bajos. ¡Qué sería de la vida sin esos matices!

Mudarme sola suponía el mayor de los cambios hasta el momento

Acostumbrada 26 años a vivir con mis padres en mi casa maternal, me aterraba la idea de cómo iba a irme viviendo sola: cómo iba a hacer para cocinarme y alimentarme bien, si me iba a dar miedo dormir sola, que si cada ruido me iba a sobresaltar pensando que alguien había entrado al departamento, ¡¿cómo me iba a costear esta vida?!, que si iba a tener que dejar de viajar por pagar el alquiler. Miedos totalmente válidos y que se que muchas personas sienten al momento de realizar este cambio.

Pero ¿saben qué?

No me dio miedo ni mi primera, ni me segunda, ni mi tercera noche sola. Estoy comiendo bien (bueno… podría comer mejor 😛 hacer cosas más elaboradas), estoy durmiendo bien, me estoy mimando lo suficiente (¡y a veces hasta más!) y puedo pagar mi alquiler y mis servicios.

No sentí que vivir sola fuera algo tan shockeante

Todos me decían que me iba a sentir rara, que iba a extrañar mi casa materna, que me iba a doler el silencio.

¡Pero nada de eso me terminó pasando!

Sí me pasó lo siguiente:

1. Tanto mamá como yo nos acostumbramos a vivir solas y a tener nuestro espacio. ¡A veces nos visitamos y nos sentimos agobiadas por la presencia de la otra si pasamos muchas horas juntas! 😂
2. Extraño mi cama cuando no duermo en casa.
3. Me siento más cómoda y libre de grabar videos en YouTube y subir stories a Instagram. Llámenme ridícula, pero con mamá presente hacer esto ¡me costaba muchísimo!
Por ende ¡me siento más creativa!

¿Ustedes viven solxs? ¿Cómo fue su primera experiencia?

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Sora

2 Comentarios

  1. junio 15, 2019 / 11:36 pm

    Hace más de dos años mi mamá se casó y se mudo con su pareja.
    Fui yo quien se quedó en mi casa materna pero me las ingenie para redecorarla cambiarle la cara con pintura y nuevos muebles. Al año de vivir sola (experiencia que al principio fue más que traumático ya que tenía mucho miedo a la noche.. ) se mudó conmigo mi pareja desde hace 13 años. Debo decir que disfruto y disfrute en si momento de ambas cosas. Vivir sola me enseñó muchísimo! Pude ver que era capaz de muchísimas más cosas de la que yo creí. Ahora disfruto mucho también de la convivencia y contrariamente a todo lo que t3 dicen : no me resulta para nada difícil… por suerte nos adaptamos m uy bien. Tu casita es hermosa. Felicidades ❤. Elina

    • Sora
      Autor
      junio 16, 2019 / 9:04 pm

      ¡Mirá vos! A la inversaa~

      Sabés que yo pensaba que iba a tener miedo a la noche, y me sorprendió no tenerlo hahaha. La experiencia en sí se me hizo super diferente de lo que me decían que sería.
      Me falta esa parte de convivir. Dicen que cuanto más sola vivís, más te cuesta adaptarte a vivir en pareja, pero creo que sería completamente capaz de hacerlo. Soy re flexible y adaptable ^^.

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