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Mi 2021 soñado

Hablar sobre mis objetivos siempre me pone ansiosa. Cuando arranqué a escribir este posteo de mi 2021 soñado era 25 de Diciembre (del fatídico 2020) y no puedo explicarles la cantidad de veces que escribí y borré, escribí y borré. Ustedes ya me conocen y saben que soy super dual: blanco-negro, ying-yang. Voy de un lado para otro y me cuesta inclinarme hacia un lado de la balanza.

Así que no debería extrañarles que hace 2 semanas vengo que sí que no con compartir mis resoluciones de Año Nuevo.

Debo admitir que me pone un poco incómoda saber que esto que escribo lo puede leer cualquiera; creo que lo que me genera más ansiedad es no saber qué intenciones tiene quien está leyendo del otro lado (espero que buenas <333). El envidioso siempre está a la vuelta de la esquina y tanto 2019 como 2020 fueron años que los pasé ojeadísima, en parte por tener en mi círculo de gente cercana a personas que claramente no se lo merecían.

De todos modos, tener registro de mis objetivos me puede y hasta siento que de cierta manera que mis intenciones sean públicas me obliga a esforzarme aún más.

Bienvenidxs a mi 2021 soñado. ¡Prepárense porque me puse ultra ambiciosa! (soñar es gratis después de todo).

Básicamente se trata de visualizar cómo queremos que sea nuestro año, enfocándonos más en el tipo de vida que queremos tener antes de hacer listas de resoluciones infinitas. Soñar sin límites en las 4 áreas de la vida: bienestar, viajes, relaciones y carrera/trabajo. Como yo no suelo viajar tanto, voy a reemplazar “viajes” por “tiempo recreativo”, que sí me representa más.

Bienestar/Cuidado personal

Si tuviera que englobar bajo una sola palabra los objetivos de esta categoría, sería “mindfully” o conscientemente.

El año pasado me hizo parar un poco la pelota (odio las metáforas futbolísticas, pero no se me ocurre ninguna otra en el momento de escribir esto) y darme cuenta de un montón de cosas que pensaba que necesitaba o quería y que en realidad eran puro capricho/consumismo. Encontré que estar bien internamente está más relacionado con cómo me relaciono a los objetos físicos que al simple hecho de obtenerlos. La cuarentena me hizo ser consciente de que ya tenía un armario completo al cual no le estaba sacando el potencial. Me encontré también comenzando a usar todos los cuadernos que tenía guardados sin usar “porque son muy bonitos para escribir cualquier cosa en ellos”, como si tuviera que quedarme con cualquier trozo de papel que se posara sobre mis manos.

Repito: mi bienestar personal no está dado por lo que compro, sino por cómo me relaciono con aquello que consumo.

Carrera/trabajo

Esta es la sección en la que más suelo detenerme y más me emociona. Hay algo con esto de mejorar, de aprender cosas nuevas o perfeccionar las que ya se, que me seduce. Realmente siento que invertir en esta parte de mi vida es lo que le da sentido a todo el resto. Me siento bien conmigo misma y siento que puedo darle a mis afectos mi mejor versión cuando disfruto de lo que hago para enriquecer mis habilidades y conocimientos. Mi carrera es tanto entretenimiento como bienestar, lo que afecta directamente mis vínculos interpersonales.

Y sí, es la sección donde me puse particularmente ambiciosa.

Qué casualidad que también sea el área en mi vida donde más dudo de mi misma y de mi propio valor como creadora. Parece mentira que lo que más me cuesta sea lo que más satisfacción trae en mi vida. Me da tranquilidad saber que todxs contamos con estos demonios internos 24/7 y que no soy la única que sufre del famoso “síndrome del impostor”, pero me encantaría poder volver a tener esa tozudez de cuando era adolescente y me la re creía. Fake it till you make it dice la frase (‘creétela hasta que lo consigas’ sería en Español) y no podría estar necesitándola más.

Siento que tengo que ser perfecta y que todo lo que hago no tenga ni una sola falla, pero recientemente mirando a mi drag queen favorita, Yvie Oddly, me di cuenta que para lograr lo que quiero en mi vida no necesito ser lo que significa “perfección” para la mayoría. No necesito una casa al estilo pinterest ni paredes blancas a lo instagram. Además de que, para ser honesta, yo no soy nada de eso. Mi casa tiene pisos oscuros, y si bien las paredes blancas me encantan me aburro fácilmente de ver y trabajar siempre alrededor de lo mismo. Las personas somos un cúmulo de cosas; me parece ridícula la noción de ‘nicho’ en la cual tanto nos quieren hacer encajar.

Miren que lo intenté eh. A inicios del 2020 intenté centrar mi estilo principalmente en algo sweetie/cottagecore y también pensé en mutar mi cuenta y hacerla exclusivamente de fotografía creativa con fotomontajes. Pero lo que terminó pasando en ambos casos es que acabé publicando menos porque la presión del encasillado me quitaba las ganas de crear. Nada era lo suficientemente creativo ni subible; si no era porque “este look no pega”, era porque la foto “no combina con el resto de la grilla”.

Lo cierto es que me encanta experimentar, probar cosas distintas. Y si bien mi estilo siempre va a ser primordialmente “femenino” o “girly” de vez en cuando me gusta ponerme algo completamente diferente y compartirlo con ustedes. También es cierto que habito una casa con muchos matices: tengo paredes blancas, tengo plantas y pasto, y tengo muros de ladrillo. Todo eso es parte de mi vida y no tengo ganas de mostrar solo una. Obvio que me siento inclinada a que mi feed se vea “armónico”, pero eso no es una representación real de cómo son nuestras vidas.

Este año quiero enfocarme más en producir y crear para mejorar. No necesariamente un volúmen exagerado de contenido, pero sí de manera constante.

Vínculos/Relaciones

Parece mentira que el año donde más social me reconozco, es en el 2020 donde salí tan solo 2 veces en un total de 10 meses 😂

Conozco muy bien el dicho “el que mucho abarca poco aprieta”. No tengo la intención de tener quinientosmil amigos. Pero sí quiero estar abierta a que nuevas personas se sumen a mi vida. El año pasado dejé que entrara mucha gente; algunas personas se quedaron, y otras se fueron o las fui (gracias por todo, chaito nos vimos, ¡mwa!), pero estoy super agradecida con todas las personas que conocí a lo largo del 2020. Destaco sobre todo Discord, que fue el punto de reunión para que me involucrara en comunidades hermosas que devinieron en grupos de amigos excelentes.

Tengo muchas ganas también de volver a usar las redes sociales para eso: socializar. Después de todo, con los cambios que estamos viviendo en los diferentes algoritmos, parece ser que lo único que nos va a terminar trayendo real satisfacción es el intercambio de opiniones entre los diferentes usuarios y no la cantidad de ♥ en una foto o el conteo de followers de nuestras cuentas.

Tiempo Recreativo

¿Pueden creer que pude seguir muy fácilmente el tema de ejercicio físico durante la cuarentena? Lo sé, yo tampoco 😂 Casi no perdí ninguna clase de krav maga y de hecho ¡hasta estoy a punto de pasar a tener mi primer cinturón y todo! (entre ese trozo de tela y yo tan solo existe el Covid 🤬). Logré correr casi diariamente, aunque desistí durante el verano porque se me hace muy difícil no morir en el intento, aún saliendo a las 7AM.

Este año me propongo seguir invirtiendo tiempo en actividades que me hacen sentir bien. Algunas suman a objetivos a largo plazo y otras no, pero me hacen tan bien que quiero seguir dándoles un espacio en mi vida.

Añado también la incorporación de una actividad manual que nada tiene que ver con las pantallas: dibujar. Si me siguen en mi cuenta principal de Instagram ya lo saben, pero el 1 de Enero arranqué con una cuenta aparte donde estoy subiendo (de a poco) ilustraciones de moda. Quiero llegar a tener cancha como muchxs otrxs artistas que sigo, así que la idea es subir mínimo 1 ilustración a la semana.

No se dan una idea de lo que me asusta el 2021

Pero como siempre digo: lo importante no es dejar de tener miedo, sino NO dejarnos paralizar por el mismo.

Les deseo de todo corazón un 2021 mejor.

Ah, y no sean boludxs como yo y no se pongan objetivos demasiado ambiciosos si no están listos para fracasar enormemente LOL.

Palabra del año:

Confiá

Sombrero de H&M
Blusa de Zara
Jardinero (de mi mamá, no se la marca)
Medias de Primark
Zapatos de Lady Stork

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